Uno de los errores más generalizados en la actualidad, es que se vea el cinturón (a veces hasta la camisa) cuando se lleva chaleco, pues lo CORRECTO es que el chaleco lo cubra. Esta es una regla del buen vestir que aplica para casi todos los trajes del mundo, sean civiles o tradicionales (Ningún traje civil o tradicional usa el chaleco corto con pantalón bajo).
El error viene de: pantalón a la cadera (o más abajo) y usar chaleco muy corto para el tipo de pantalón.
Actualmente los pantalones en la moda civil se llevan a la cadera o incluso más abajo, y ya no a la cintura como era antes. Pero cuando uno se viste de charro tiene que tomar en cuenta que el pantalón clásico va a la cintura, pues entre otras cosas, es un pantalón para montar a caballo, por lo tanto, debe tener un corte que impida que se baje mucho en la parte de atrás de la cadera que permita los movimientos, y que no se separe del tacón o espuela al estar montado.
Cuando el pantalón se usa a la cintura, se puede llevar chaleco y chaquetilla sin caer en el error.
Si usar pantalón a la cintura te incomoda, hay dos opciones: usa chaleco y chaquetilla más largos; y la segunda es no usar chaleco, es mejor no usarlo que llevarlo mal.
Ahora se cambian las cosas sin haber comprendido por qué son como son desde siempre, y con esto distorsionan y corrompen traje, arreos, montura, suertes y tradiciones.
Tenemos que entender que el verdadero traje de charro está limitado por la tradición. El objetivo principal cuando uno se viste de charro es vestir con el traje que usábamos los mexicanos en el pasado, y que las primeras asociaciones de charros quisieron FIJAR para que no se perdiera con el paso del tiempo. Por lo tanto, hay muchos aspectos que no se pueden modificar según nuestros gustos y las modas actuales, y aun así creer que sigue siendo charro, pues no lo será ya que no forman parte de la tradición. Lo que define si algo ES charro o NO es la tradición, y no las modas actuales que rompen con la esencia de la charrería, por más que vengan impuestas por charros de alto nivel deportivo o por la mayoría de los competidores actuales.